miércoles, 26 de enero de 2011

OFF TOPIC, Somos unos nostálgicos...

Hola…..dos cervezas madrileñas han hecho que me ponga nostálgico….

Entrada dedicada a mi compadre Josín, fiel seguidor y amigo inmejorable, que con un amable gesto lleno de generosidad y atención ha hecho que retroceda en el tiempo a mis mejores años de la adolescencia, gracias amigo, un abrazo.

Está claro que nos da miedo que pase el tiempo, nos aferramos al pasado de una manera tan fuerte que impide que nos demos cuenta, nos volvemos “Vintage”, nos compramos relojes Casio de los 80, enmarcamos fotos en blanco y negro de gente que no conocemos, admiramos carteles metálicos de viejos anuncios de comida, recuperamos de los armarios viejas prendas acampanadas y nos volvemos a poner las alpargatas Victoria, vemos Los Goonies, escuchamos a tíos de la movida, coleccionamos bicis clásicas, viejos LP´s, coches antiguos y juguetes míticos, que es donde yo quería llegar……está claro, el pasado nos acompaña……

Corría el final de los Ochenta o inicio de los Noventa cuando llegó a nuestra casa de manos de nuestro querido padre nuestro primer Scalextric en condiciones, se trataba de una versión extendida del propio circuito con el que mi padre jugaba en sus días y con el que nosotros tintorreábamos de críos. Aquellos Reyes resultaron inolvidables, junto al circuito y la electrónica correspondiente, acompañaban nuestros dos primeros coches de Scalextric , un Ferrari GTO rojo Cimarrón y un Lancia Stratos Le point Negro, que serían la piedra angular de la colección que había empezado a formarse.

Con aquella impedimenta recorríamos de críos los lugares asiduos para jugar al Scalextric, la buhardilla de Álvaro, la cochera del Chufi o el propio salón del Porrón, donde montábamos nuestros circuitos de pistas mezcladas, exhibíamos nuestro pequeño garaje de coches, cambiábamos motores, ruedas, guías y trencillas y donde dábamos rienda suelta a nuestro pilotaje con aquellos pequeños bólidos. Sin duda, momentos inolvidables de juego y sana diversión, hasta que nos empezó a picar el gusanillo por las contrarias…maldita la hora….es broma, si yo hablara….

Bueno, tras años de juego llegó el parón del asunto y la ligera pérdida de interés por el Scalextric, dando lugar a desafortunados acontecimientos como fue la pérdida del Ferrari GTO. En aquel momento tampoco le dí la importancia que se merecía, pero pasado el tiempo me di cuenta de que no lo tenía que haber perdido.

Entre medias llegaron otros sustitutos, pero no era lo mismo, los coches recientes difieren algo respecto a los clásicos, se parecen, como Belén Esteban y Stich, se parecen pero no son lo mismo. De un calentón más o menos reciente llegaron a mis manos varios ejemplares modernos, el Toyota Corolla “Trata de Arrancarlo”, el Mitshubisi EVO de Makinen, dos coches de la Nascar, etc, pero nada, se perdía aquella tracción trasera de los clásicos y las derrapadas por el carril interior del clásico 8 de Scalextric. Añorando estas viejas sensaciones pasaron los años y las viejas pistas de Scalextric permanecieron guardadas a merced del óxido y de las telarañas.

Entonces, llegó el momento, tras varias jornadas de juego en casa de Josín, contemplando el parking de piezas modernas y clásicas de las que dispone y tras una agresiva campaña de concienciación y de publicidad subliminar antes de Reyes, por fin llegó a mis manos un nuevo circuito completo de Scalextric. En esta ocasión un flamante C3 con un Porche 911 GT3 y un Aston Martin Racing, ya dispondría entonces de una nueva infraestructura con la que poder disfrutar de mis ratos de ocio, donde probar los nuevos y modernos coches, al igual que los clásicos tracción trasera de los que dispongo.

Sin llegar a estrenarlo y como colofón al acontecimiento, tras un exhaustivo trabajo de limpieza y recuperación, recibo de manos de Josín un impecable regalo que siempre conservaré, un Ferrari GTO idéntico al de mis años mozos y que se ve en las fotos, increíble gesto, todo un detalle, de repente había vuelto a la época gloriosa del juego y volvía a tener en mis manos esa pieza que nunca debió de desaparecer.

Gracias a esto, cuando mi tiempo lo permite, vuelvo a disfrutar de este juego de la infancia, ahora en compañía de amigos y de mi niña, la cual todavía no ha aprendido del todo, pero se entretiene conmigo y como le doy un mando desenchufado y conducto yo con el otro, disfruta como una enana……je, je…criatura, bendita inocencia...

En fin, así son las cosas y así se las hemos contado, gracias de nuevo Pichín y te debo una buena.

Un saludo y gracias por leer.

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